EL ESPECTRO AUTISTA, CLAVES PARA LA DETECCIÓN

¡Hola a todos!
Una semana más, os hacemos partícipes de nuestro blog, dándoos información sobre el espectro autista.
A continuación, enumeramos algunas de sus características más significativas, señaladas por Ángel Riviére, para la detección del alumnado del espectro autista:

PERÍODO DE 3- 5 AÑOS:

· Baja respuesta a las llamadas (requerimientos verbales) de los padres o adultos, o a otros reclamos, aunque hay evidencias de que no hay sordera.
· Dificultades para establecer o mantener relaciones en las que se exija atención o acción conjunta.
· Escasa atención a lo que hacen las otras personas, en general
· Retraso en la aparición del lenguaje que no es sustituido por otro modo alternativo de comunicación.
· Dificultades para entender mensajes a través del habla.
· Inquietud más o menos acusada que se traduce en correteos o deambulaciones «sin sentido», que dificultan centrar la atención.
· Pocos elementos de distracción y los que existen pueden llegar a ser altamente repetitivos y obsesivos.
· Dificultades para soportar cambios dentro de la vida ordinaria, por ejemplo, en los horarios o en los lugares en los que se hacen determinadas actividades, etc.
· Alteraciones sensoriales reflejadas en la tolerancia a determinados sonidos, olores, sabores, etc. y que afectan a hábitos de la vida diaria como la alimentación, el vestido, …
· Escaso desarrollo del juego simbólico o del uso funcional de objetos.
· Alteraciones cognitivas (percepción, memoria, simbolización) que afectan a la resolución de problemas propios de estas edades.
· Problemas de comportamiento que pueden ir desde los correteos o conductas estereotipadas del tipo balanceos o aleteos, hasta rabietas de intensidad variable.

PERÍODO A PARTIR DE LOS CINCO AÑOS:

Comprobar si los síntomas anteriormente descritos están presentes o lo han estado.
Para aquellos casos del espectro autista más “leves” habría que comprobar a partir de esta edad lo siguiente:
· Dificultades para compartir intereses o juegos con otros niños y niñas.
· Tendencia a la soledad, en recreos o situaciones similares, o a abandonar rápidamente los juegos de otros niños y niñas por falta de habilidad para la comprensión de “su papel” dentro del juego.
· Juegos o actividades que aun siendo propias de su edad, llaman la atención, por ser muy persistentes, incluso obsesivas.

La presencia de un trastorno de espectro autista ocasiona una serie de alteraciones. Tales características generan en este alumnado necesidades educativas específicas (alumnado de N.E.E.) cuyo tratamiento educativo suele estar pautado por la coordinación de los profesionales del centro escolar (tutor/a, orientador/a, maestro/a de P.T. y A.L., auxiliar educativo, entre otros).

Esperamos que os haya sido de ayuda este pequeño resumen. ¡Buena semana!

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